Los loros nocturnos, más conocidos como kakapos, perdieron la capacidad de volar porque no tenían depredadores. Ahora están en peligro de extinción porque algunos animales han acabado con ellos. A veces pienso que somos como ellos, que no necesitamos volar con alas, que de alguna manera estamos condenados, pero con el fin de huir de nuestros depredadores y de todo, debemos buscar, creer, escribir. Son otras formas de volar, de no morir.
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